Capìtulo 61
Cumpleaños...¿Felìz?
¡Amo a èste hombre!. Tiene un modo y una sutil manera de ¡inquietarme! que me encanta.
Su propuesta del baño en la tina me parece....¡genial!
Se recuesta en la cama, se ha quitado la camisa y los zapatos, pide que me ponga còmoda mientras la tina se llena...
Sonriente, obedezco.
Sonriente, obedezco.
"¡No es verdad! quedamos a mano con lo de tu "mini-show" privado Mike ¡no inventes!" El rie divertido,
"Oh, ¡pensè que caerìas! ja ja ja"
Me tomò de la mano, invitandome a recostarme con El.
El juego del amor comienza ahi, con nuestros cuerpos entrelazados.
Las manos no bastan para recorrer nuestra piel, nuestros labios ayudan.
Siento la brisa suave de su respiraciòn por mi cuerpo, Yo inundo el suyo de caricias que fluyen como el "Sena", navego en El.
Siento el calor que le recorre mientras solloza y jadea...
Se ha puesto còmo rio revuelto, agitado, embravecido... ardiente por dentro, a punto de desbordarse...
Sucumbe ante esa sensaciòn absurda pero deliciosa, delirio de pasiòn, el placer de lo prohibido, carente de razòn.
Termino por agitarme en sus càlidas aguas... sedienta, bebo de ellas.
Su mano acaricia suavemente mi cabello cuando mi rostro descansa en su vientre...
El ruido del agua en la tina avisa que, esa es la que tal vez se desborde, asi que con toda delicadeza dice "Creo que la tina està llena, irè a ver".
El baño en la tina resultò muy romàntico y... ¡divertido!.
Michael ha echado al agua ¡todo cuanto encontrò ahi!, sales y gel de baño que han hecho intensa espuma, lo que provoca constantes y ¡resbalosos hundimientos en ambos!
Estamos muertos en risa, porquè ha resultado ¡muy movido! hacer el amor ahi... Mike rie escandaloso
"¡Ja ja ja! Yo que te invitè a un relajante y sensual baño caliente de tina, ¡mira lo que ha resultado! ja ja ja" dijo.
Pero no importa, soy feliz asi con El, tan relajado y divertido.
En eso estamos cuando el timbre de la puerta suena
"Oh, no harè caso, seguro es Frank"
Ya antes habian insistido al telèfono y lo ignorò...
Volvemos en nuestro intento de amarnos ahi, pero nos divierte mas jugar como lo hemos estado haciendo...
La insistencia del timbre inquieta a Mike
"¿Por què mejor no vas a ver? Tal vez sea algo importante amor" comentè.
Me mirò, cerrò los ojos mostrando impotencia y dijo
"Està bien, verè de que se trata. ¡Pero me enoja que no hagan cuanto he pedido. No quiero saber nada de trabajo ahora, claramente se lo pedì a Bill!"
Dijo aquello levantandose de la tina con cuidado, se enfundò en la bata de baño y saliò a atender.
Me quedè ahi, disfrutando de la espuma abundante y pensando...
Cumplia 22 años... y desde que Mike llegò a mi vida habia sido genial, con altas y bajas como en todo... pero no tengo queja alguna.
Especialmente el ùltimo año, desde que comencè a vivir en USA.
Han sido tantas alegrìas, ¡tanto amor!, inumerables sensaciones, tantas grandes y pequeñas cosas las que Michael me ha brindado, que no puedo mas que agradecerle a El y a Dios por ello.
Dìa dìa disfruto y me doy cuenta de lo afortunada que soy, asi que ahora que regrese, ¡se lo dirè!.
Le dirè que no hay mejor regalo de cumpleaños para mi, que estar a su lado, que sentirme amada por El.
Escucho voces afuera, en la estancia, parece ser Bill.
Michael se ha tardado un poco y Yo ya tengo arrugada la piel de tanto tiempo dentro del agua, asi que mejor salgo de ella.
Al salir del baño veo a Michael entrando a la habitaciòn, serio, con un sobre en la mano y una hermosa rosa blanca envuelta en celofàn transparente con coqueto moñito rojo... pero con el rostro desencajàdo.
"¿Que pasa amor, algo malo?... ¿por què estàs asì?" preguntè angustiada...
"No... al contrario, algo muy bueno. En 2 dias serà el primer concierto aqui, han confirmado su precencia inumerables personalidades pero antes... el presidente Jacques Chirac desea verme, en audiencia privada, serà mañana por la mañana"
Me acerquè a El, entusiasmada por lo que habia dicho
"Oh Michael, ¡eso es genial! casi te hacen honores de jefe de estado, debes sentirte muuuy importante ¿verdad?"! intentaba quitarle esa cara que no cambiaba a pesar de tan buena noticia...
Le abracè buscando sus labios y notè lo que traia en sus manos...
"¿Y èsto, ¿què es?"
Me entregò el sobre junto con la rosa diciendo
"Ah... lo trajeron justo en el momento en que Bill llegò a la habitaciòn"
El sobre, dirijido a mi, estaba abierto... Mirè la rosa.
Por un momento pensè... "¡Mike se acordò de mi cumpleaños! seguramente quiere sorprenderme con algo"...
Pero al leer la tarjeta del sobre... comprendì la expresiòn de su rostro.
"Toda la Felicidad del mundo para Tì en èste tu dìa y por siempre.
Te mereces eso y mas. Es todo lo que deseo
Feliz Cumpleaños, con cariño... Marco"
Un incòmodo y horrible silencio quedò... hasta que El preguntò
"¿Porquè no me dijiste? No era tan malo recordàrmelo, sabes que no soy bueno para esas cosas Lucy... ¿Y por què El sabe que estàs aquì? quiero decir, en èste hotel ¿acaso debes informarle todo cuanto hagas?
Dejè el sobre y la rosa por ahi, bajè la cabeza... sè que tiene razòn.
"Michael, te jurò que iba a hacerlo, ahora mismo porquè todo cuanto me has dado, aqui en Paris y desde siempre, desde que estamos juntos, ¡ha sido mi mejor regalo! No solo de cumpleaños ¡si no en toda mi vida!
Sè que te sentiràs apenado al recordarte y seguramente correràs a comprarme algo para compensarlo... pero no lo necesito ¡lo sabes! Ademàs ¡es solo una fecha!, siempre lo has dicho"...
Con las mandibulas apretadas, los ojos arrugados, frunciendo las cejas, contesta
"¡Me siento horrible!... Marco si recordò y ¡Yo no! que ¡patètico!"...
Se ha dejado caer sentado en un sillòn de la recamàra, fuì hacia El
"Michael, mi amor... por favor, que èsto no sea motivo de molestia entre los dos. Lamento muchisimo no haberte dicho antes, tampoco Tu tienes la obligaciòn de recordar todo, sè que tienes mil cosas en la cabeza y..."
Michael interrumpiò lo que decìa para preguntar
"¿Porquè le dijiste a Marco dònde te ibas a quedar? ¿Tanta es tu confianza en El, como para imaginar que si te pasa algo, El sepa dònde buscar o indagar? ¡¿Que podrìa pasarte a mi lado?!"
Michael visiblemente molesto, se levanta y va hacia el closet, busca ropa que ponerse...
"Michael... por favor, sè que cometì un error y ya te he dicho que lo lamento, ¡no me hagas sentir peor de lo que ya me siento!"
"No tienes porquè, Tu amigo solo te hizo llegar sus felicitaciones... Yo si me siento fatal, ¿que clase de hombre no recuerda el cumpleaños de su chica? ¡patètico!"
Decìa aquello mientras se vestìa, con prisa, enojado, conmigo y consigo mismo...
"Michael, amor... no discutamos ¡por favor!"
Cerrò los ojos, respirò profundo, me mirò y dijo
"Escucha Lucy... Lamento tambièn todo èsto, pero tengo que salir.
Debo tratar con DiLeo y mi gente lo de la visita a Jacques Chirac, es importante.
Lo discutiremos en la habitaciòn de Frank, probablemente me demore, asi que... no me esperes. Es decir, si deseas salir por ahi, aun es temprano"
Me soltò, terminò de acomodarse la ropa, mientras se metia en sus mocasines, apoyado en el mueble dònde yo habia dejado la postal y la rosa...
Bajè la mirada y contestè
"No...no saldrè. Me acostarè a dormir de una vez, quizà mire algo en la tv"
"De haberme recordado tu cumpleaños, seguro habriamos celebrado, algo especial entre Tu y Yo. ¡Jamàs lo hubiera dejado pasar!..." dijo El.
Con tristeza, en voz baja contestè
"No lo creo... te lo he recordado ahora, no de la mejor manera pero...aùn es temprano... Sin embargo tienes algo mas importante que atender y te llevarà tiempo.
No te mortifiques mas. Para mi, todo ha sido maravilloso desde que lleguè a Parìs, no necesito mas"
Me metì a la cama, tomè el control de la tv, comencè a cambiar canales.
Michael me mirò, pero Yo no a El...
Sin perder la compostura y el estilo, con cierta altivèz, dejò la tarjeta en el mueble, pero la rosa...
La estrujò con la mano, la echò al bote de basura y saliò de la suite.










